Diario de a bordo

18/12/2017
“Recomendaría a cualquier piloto que haga vuelo a vela”
Han pasado 15 años desde que Elisabeth Heilmeyer se quedara tetrapléjica, y sólo siete desde que recuperó su licencia. Esos ocho años de lucha, esta descendiente de alemanes luchó lo imposible por que en España se reconociera este derecho –que sí existía en Alemania-

ENTREVISTA ELISABETH HEILMEYER, presidenta de la Asociación “Sillas Voladoras”

1. Te convertiste en la primera mujer con discapacidad en sacarse el título de piloto de vuelo a vela. Cuéntanos cómo lo conseguiste.
En el año 2003 tuve un accidente en el vuelo sin motor en el remolque. A raíz de ese accidente me quedé en silla de ruedas, lo que en ese momento me impedía recuperar mi licencia. Así que empecé a acudir con mi abogado al Departamento de Medicina Aeronáutica, donde me emplazaron para tres meses después. A partir de entonces iniciamos un contencioso administrativo que ganamos al cabo de siete años. En mayo de 2010 recuperé la licencia, y me convertí en la primera persona con discapacidad en tener una licencia de planeador.


2. Siete años… ¿cuál fue el principal obstáculo que os pusieron desde la Administración para tardar tanto?
La administración sólo decía que era una barbaridad que alguien con discapacidad pudiera volar. ¡Y sin embargo sí que puedo conducir! Si tengo algún fallo con el coche, la que monto es mucho mayor… Tuvimos que recurrir a la vía judicial a través de un procedimiento contencioso - administrativo. Llegamos hasta el Tribunal Supremo, que es quien me reconoció mi derecho a tener licencia de piloto de vuelo sin motor.


3. ¿Qué fue lo que te impulsó, tras tu accidente, a iniciar esta lucha?
Yo tenía claro que quería seguir volando porque siempre ha sido lo que más me gusta. De hecho, si no hubiera sido por el vuelo me había costado mucho más remontar. La primera vez que volé después del accidente, estaba aún en el hospital de parapléjicos de Toledo. Habían pasado tres meses desde el accidente, y le pedí a un compañero que vino a verme que me llevara a Ocaña. Lo necesitaba. Fue la primera vez que me sentí feliz después del accidente.


4. ¿Cómo habéis conseguido veleros adaptados para el vuelo a personas con discapacidad?
Eso existía desde antes. En el año 2000 ya había un velero adaptado en Ocaña. Lo había financiado la Fundación Airtel (ahora Vodafone), que lo llevó a Alemania para la adaptación de la cabina delantera al vuelo manual. Como Ocaña está cerca de Toledo, se pensaba en una colaboración con el hospital de Toledo para que personas con lesión medular pudieran probar el vuelo. Se firmó un convenio entre aviación civil, SENASA, PRELIF y Airtel para subvencionar esos vuelos para personas con discapacidad.


5. ¿Qué requisitos exigen para obtener la licencia?
Hay que verificar que nos podamos mover lo suficiente. Para obtener el certificado médico, hay que esperar a que un médico de medicina aeronáutica de AESA se desplace a Ocaña y certifique que esa persona puede mover los mandos para garantizar la seguridad.


6. Eres la presidenta de Silla Voladoras, ¿cómo nació asociación?
Un instructor de SENASA me propuso formar una asociación para demostrar que yo no era la única persona discapacitada con el deseo de sacarme la licencia de piloto. Fue como surgió las sillas voladoras en noviembre de 2005. Hemos ido creciendo y ahora tenemos 125 socios, aunque hasta la fecha sólo somos 5 pilotos con licencia.


7. ¿Qué actividades realizáis?
Organizamos días de vuelo para gente con discapacidad de diferentes asociaciones. También cualquiera puede sacarse un bono. Los vuelos están gestionados por PRELIF, la plataforma representativa de discapacitados físicos de España. Cualquiera puede entrar en nuestra web, pedir un vuelo a vela y serán dirigidos a SENASA.


8. Así que funcionáis siempre en Ocaña…
Tenemos un proyecto para reparar y adaptar un avión de SENASA dado de baja por un golpe. Lo compramos por 2.000 euros y lo llevamos a Alemania a reparar, pero ahí sigue parado debido al alto coste de la reparación y adaptación. Una vez tengamos aquí el avión lo llevaremos de un aeródromo a otro, para que los discapacitados no tengan que desplazarse a Ocaña…


9. ¿Cómo responden los discapacitados cuando suben a un velero?
Hay que ver las caras cuando personas con discapacidad vuelan por primera vez. Vemos que les podemos hacer felices. Volando no te acuerdas de ningún obstáculo con el que te puedas topar en el suelo: ni rampas, ni ascensores… Ahí arriba sientes una sensación de plena libertad, de que vuelas como los pájaros.


10. Eres pionera en muchos aspectos. Has sido la primera mujer con discapacidad motora en obtener la licencia de piloto de vuelo a vela. También has creado la primera asociación para este objetivo. ¿Dónde tienes el límite?
Además de tener un avión propio y moverlo por España queremos conseguir uno para hacer vuelo con motor. Con el cambio de normativa a la normativa europea EASA ya era fácil conseguir el certificado médico para vuelo con motor. De hecho tengo la tarjeta de alumno. Yo empecé a dar clases en un ultraligero en el aeródromo de Sigüenza, un sitio muy adaptado a la silla de ruedas. Pero a los 3 meses lo dejé porque el avión era ucranianio: tenía la certificación europea pero no el kit de adaptación. Estamos esperando que certifiquen dicho avión con el kit de adaptación incluido.


11. ¿Qué dirías a los asociados para que se asocien a las sillas voladoras?
Espero que se ilusionen igual que nos hemos ilusionado nosotros por la meta que nos hemos puesto. La ilusión que hemos puesto queremos que la compartan personas que andan y que vayan a Ocaña cuando quieran y nos vean volar y yo lo haría encantada llevarles.


12. Eres aviadora. ¿Qué te parece una asociación de mujeres como Aviadoras para pedir incrementar la presencia de la mujer?
Me parece muy bueno. Todo lo que sea que las mujeres en la aviación nos demos apoyo mutuo es sumamente importante. Soy socia de the 99’s, una asociación creada por Amelia Earthart en 1929. Tuve la ocasión de hacerme socia de la sección árabe de 99’s, para dar apoyo a las mujeres árabes que les ha costado más que en otros sitios para hacerse pilotos. Estuve en Jorndania hace dos años y encantada de la vida. Esos países están todo menos adaptados.


13. ¿Por qué crees que hay menos mujeres piloto?
En la sociedad en general hay poca afición por la aviación. Todavía estamos en el tópico del piloto hombre. De hecho recuerdo un vuelo en el que vino a saludarme la comandante. ¡La gente comentaba si una mujer podría hacer el vuelo! Es tremendo.


14. Por último, ¿qué tiene el vuelo a vela para enganchar tanto?
Siempre decimos que el vuelo a vela es el arte más puro de volar. Fascina que un buen día puedes subir como la espuma, porque las térmicas son muy fuertes. Cada vez oyes menos
Yo le recomendaría a cualquier piloto que haga vuelo a vela. Ahí es donde se adquiere mucha de la destreza que necesitan los pilotos para resolver situaciones como la que se le presentó a Sully en el amerizaje del río Hudson.

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